Entonces, él dice algo, y los dos dirigen su mirada al coche. A mí.
Me pongo tensa, por la incómoda situación. Vuelve a mirar al tío y asiente. Veo cómo se acerca al coche y abre mi puerta.
-Sal.-me dice. Lo miro a los ojos, tiene una mirada fría. Sus ojos están como apagados, siguen igual que cuando se los vi por primera vez.-No te lo voy a repetir más, sal del coche.-dice borde.
Trago saliva y agacho la cabeza. Desabrochando mi cinturón, él hace hueco para que pueda salir. Salgo del coche y me agarra del brazo fuerte. Tira de mí, mientras andamos hacia el tío.
Miro al tío, y sonríe mirándome de arriba abajo. Miro hacia el suelo, tengo miedo de lo que quiera hacer conmigo.
-Con que ella es la hija del oficial...-dice.
-La misma.
-Haber gírate.-me dice. Lo miro arqueando las cejas.
-No.-respondo.
El de los ojos mieles se acerca más a mi oído.
-Hazlo jodida perra.-masculla.
-¿Para que me mire éste tío asqueroso? ¡No soy una furcia!-digo molesta. Me agarra del brazo y me gira, para quedarme frente a él.
-¿Cómo coño hay que decirte las cosas?-dice gritando, para luego darme un guantazo. Me llevo las manos a mi mejilla golpeada. Me arde ahora mismo.-Ni se te ocurra volver a hablarme de esa forma.
-Cálmate Bieber. Tan sólo es una niña.-dice el otro.-Haber Charlotte, ven aquí preciosa.-me dice.
Miro aún al chico de los ojos mieles, que parece apellidarse Bieber. Su mirada es fría aún. Me hace un gesto de que haga caso. Me giro y me acerco al tío ese.
Me agarra la mano y tira de mí, hasta pegarme a él. Mantengo mi cara lo suficientemente alejada de él.
-Bieber, si no me traes la pasta mañana, tendremos que hacer un intercambio, ¿lo sabes?-dice mirándome fijamente a los ojos.
-Sí. Y éste es mi intercambio. Intentaré reunir lo que pueda, sino... Te la llevarás.-dice él.
Frunzo el ceño y le meto un empujón al tío que me sostenía. Miro al chico de los ojos mieles a Bieber.
-¡No pienso de irme con él! ¡Llévame a mi casa ahora mismo!-grito asustada.
-Cállate, harás lo que yo te diga.-dice él.- John, mañana nos vemos.-dice despidiéndose del otro.
-Sí. Que no se te olvide la pasta, o, la chica.-dice.
-Tranquilo, no se me olvidará.-dice él. Noto como me agarra del brazo con más fuerza que antes. Veo como el otro tío se va en su coche. Dejándonos completamente solos.
-Quiero irme a mi casa.-murmuro, mientras millones de lágrimas luchan por salir de mis ojos.
-Eres una jodida zorra. ¿Quién coño te crees para hablarme de esa forma? ¿Eh? ¡¿Quién te crees?! ¡No me conoces para nada! ¡No tienes idea de lo que soy capaz de hacer!-Grita, mientras aprieta su agarre de mi brazo.
Mis lágrimas sin aguantar más, deslizan por mis mejillas seguidamente. No aguanto que me griten así, porque nunca lo han hecho.
-¡Llorar no te sirve para una puta mierda! ¡Tan sólo me pondrá aún más furioso!-Sigue gritando.
Suelto un sollozo, y lo que consigo es otro guantazo más.
-¡Deja de llorar!-Me grita.
-Quiero irme a casa, déjame ir. Por favor.-suplico. Ríe a carcajadas, sin humor. Tira de mi brazo con brutalidad.
Nos acercamos al coche y abre la puerta, metiéndome sin cuidado alguno. Me coloco bien y cierra de un portazo.
Me llevo las manos a mi cara, llorando como una loca. Y es ahora, cuando Brad me viene a la mente. Mi Brad, mi amor. Todo lo estoy haciendo por salvarlo a él y a mi familia. A Erika.
Dejo de llorar, y me seco las lágrimas rápidamente.
Veo como él entra en el coche, con un cigarro entre sus labios.
Cierra la puerta y arranca.
-¿Me vas a lle...
-Sí, te voy a llevar a tu puta casa, cállate.-dice adentrándose en la carretera. Me mira.-Como digas algo de esto, ¿sabes lo que pasa?-dice.
Asiento.
-Bien.-dice.
Nos adentramos por lo que es mi calle y para justo frente a la ventana de mi habitación.
-Espero que sepas escalar.-dice, encendiendo otro cigarro.
-Pues fíjate tú que no sé.-murmuro. Noto como me mira.
-¿Cómo?-dice. Suspiro.
-Que no sé escalar.-repito más fuerte.
-Madre mí niña, hay que dártelo todo masticado.-dice, saliendo del coche.
Abro la puerta y salgo, viendo como él se pone a mi lado.
-Pero si está chupado escalar eso. Está a 2 metros. ¿Nunca has escalado la cuerda en gimnasia o qué?-dice, mirándome mientras inhala el humo del asqueroso tabaco.
-No se me da bien la gimnasia.-digo, agachando la cabeza.
-Bueno, pues entra por la puerta.-dice, rodeando el coche. Mierda.
-¡No!-grito, sin querer. Se queda quieto, mirándome.-Por favor, si mis padres me ven, me van a interrogar. Por favor, ayúdame.-le suplico, rodeando el coche y poniéndome frente a él.
Me sigue mirando. Le da una última calada al cigarro y lo apaga con sus dedos. Para luego tirarlo y dejar salir de su boca un gran aro de humo.
Trago saliva y me agarra la mano, tirando de ella empieza a andar hacia mi ventana.
-Haber Charlotte, esto de difícil tiene poco. Así que ve subiendo poco a poco, yo te ayudo.-dice mirándome.
Asiento y hago lo que me dice.
-Para.-me dice. Me quedo quieta y miro hacia abajo. Viendo como él con facilidad sube un poco, y con sus manos las pone en mi culo.
-¡No me toques el culo!-susurro. Ríe.
-Entonces, ¿cómo coño te ayudo a subir?
-Por los pies, ¿no lo ves en las pelis?-digo.
-¡Te vas a destrozar los gemelos! Hazme caso.-dice en un susurro aún. Suspiro.
-Está bien, pero no te pases.-digo.
-Cállate y sigue escalando, que yo te empujo.-dice. Lo hago, y él me empuja por el culo, hasta que dejo de notar sus manos y me quedo sentada en el marco de mi ventana.
Lo miro y me hace un saludo militar con dos dedos, pero algo pasota. Luego se monta en el coche y se pira.
Suspiro fuertemente y entro en mi habitación. Cierro la ventana y me tumbo en mi cama.
¿Cómo coño he llegado a este punto de mi vida? Ni puta idea, pero quiero que acabe ya... ¿o no?
Siento unas manos zarandeándome, abro los ojos con dificultad, porque estoy muerta de sueño. Veo que ya es de día, me giro y veo al de los ojos mieles mirándome.
-Hostia.-me pongo la mano en el pecho, el susto que me ha ganado el cabrón.-¿Qué haces aquí?-Pregunto en un susurro.
Sonríe y se sienta en la cama, a mi lado.
-Pues no sé, me aburría.-dice en un susurro.
Me entran ganas de decirle algo, pero me guardo todo, no vaya a ser que me meta otra hostia.
-¿Y qué se supone que harías aquí?-Pregunto, sentándome en la cama.
-Hombre, verte dormir, es algo que me entretiene.-dice, humedeciendo sus labios.
-Ah.-suelto. Arqueo una ceja y niego con la cabeza.-Pues sigue mirándome, porque tengo mucho sueño.-digo, tumbándome de nuevo. Tapándome hasta arriba.
Oigo como carcajea.
-Eres tan floja.-dice en mitad de la carcajada. Arqueo las cejas y me quedo sentada de nuevo. Girándome lo miro.
-Vaya, gracias. Un detalle entrar por la ventana a mi cuarto e insultarme para animarme un poco más.-digo irónica.
Me mira divertido.
-¿Y qué te hace creer que entré por la ventana?-dice, acariciando mi hombro. Me entra un escalofrío.
-¿Entonces?
-Bueno, parece que le caigo bien a tu hermana. Erika me ha dejado entrar. Muy maja.-dice mostrando sus dientes, mientras sus comisuras se estiran. En una sonrisa enorme.
La puerta suena. Miramos los dos a la puerta, y se abre. Mientras mi hermana entra y cierra la puerta. Suspiro.
El de los ojos mieles ríe leve, mientras agacha la cabeza.
Mi hermana se acerca y se sienta en la cama.
-Así que engañas a Brad con él.-dice Erika señalando al de los ojos mieles.
-¡No! ¡No me lo perdonaría!-Grito. Erika lo mira y sonríe. Él le devuelve la sonrisa y me mira, arqueando las cejas.-En serio, como venga mi madre o mi padre, te la has cargado eh.-le digo a él.
-No están, se han ido a disfrutar de un domingo sin que les de por culo. Los convencí. Por cierto, ¿cómo te llamas?-le pregunta.
Lo miro y veo como agacha la cabeza, luego la sube y mira a mi hermana.
-Justin. Me llamo Justin.-dice, serio.
Justin, le pega ese nombre. Aunque no parece que le guste su nombre.
-Pues Charlie, Justin es mejor que Brad. Brad es un moñas gilipollas.-dice Erika mirándome. Justin ríe a carcajadas y le meto una hostia a mi hermana.-¡Oye!-grita ella, empieza a reír.
-No hables así de Brad.-digo molesta.
-Pero si es verdad, coño.-dice Erika.
-¿Tú ves esto?-digo, refiriéndome a mi mano.-Pues lo vas a ver de cerca y rápido, cierra la puta boca.-digo enfadándome.
-Es que está muy pillada por el chaval, pero luego ni está enamorada ni pollas en vinagre, tan sólo quiere llenar ese vacío que la reconcome por dentro.-dice Erika en un susurro a Justin. El cual no deja de reír.
-Erika, sal de mi cuarto.-digo.
-Ay pero deja a la chiquilla, que me río mucho.-dice Justin.
-Ea, ¿no te ríes mucho con ella? Vete también con ella. ¡Dejádme dormir, coño!-digo, tapándome de nuevo.
Oigo un murmuro.
-Mi hermana es muy cascarabias, no le hagas caso.
-¡Erika!-grito.
-Vale vale, ya me voy.-dice. Mientras oigo unos pasos y la puerta cerrarse.
Me acomodo y Justin me mira.
-¿De qué parte estás? ¿No querías matarla? Adelante, te dejo.-digo.
Niega con la cabeza.
-¿Por qué matar a una persona tan graciosa? No, prefiero dejarla vivir. Es la hostia.-dice mostrando una pequeña sonrisa.
-No tienes idea del por culo que dan los hermanos, ni puta idea.-digo, levantándome de la cama y yendo a mi armario.
_
Espero que os vaya gustando. Porque sino, me meto un tiro netre ceja y ceja.
¿Raro el cambio de humor de Justin? SÍ. ¿Recuerdan la Synopsis? Él es bipolar. Puede ser un encanto, y al momento ser un cabrón de mucho cuidado. Así que no os hagáis ilusiones, please.
RT a el tweet de aquí(ESTO) y os avisaré para el próximo capítulo.
Recordad que necesito lectoras, y como no suban las visitas al blog... Dejaré la novela.
Gracias a las que me ayudan a conseguir lectoras, aunque sólo haya tenido 9 RTs...
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domingo, 31 de marzo de 2013
miércoles, 27 de marzo de 2013
Chapter 2 - Killer
Empiezo a subir las escaleras, hasta llegar al piso de arriba. Voy a mi cuarto y entro, cerrando la puerta detrás de mí.
Saco mi móvil y lo dejo en la cama. Me dirijo hacia el armario y cojo una camiseta de tirantes junto a unos shorts.
Me cambio y entonces suena el timbre. Bajo corriendo y abro, viendo a Juliet. Mi mejor amiga.
-¡Ahhh!-Gritamos las dos, para luego abrazarnos.
-Te eché de menos.-dice abrazándome.
-Y yo. Y eso que nos vimos ayer en el instituto.-reímos las dos.-Pasa.-digo mientras nos separamos.
Entra y cierro la puerta. Yéndonos a mi cuarto, cierro la puerta detrás de mí.
Nos sentamos en la cama y cojo mi móvil.
-Bueno, que he venido, para decirte que hoy, hay una fiesta en la que tú tienes que venir sí o sí.-dice arqueando las cejas seguidamente. Río leve.
-Juliet, hoy no tengo muchas ganas de salir a ningún sitio.-digo.
-Oh venga, enróllate nena. Antes salíamos todo el día, desde que estás con Brad, no has salido ningún día conmigo. Parece que te olvidaste de mí.-dice, algo seria.
Suspiro.
-Tienes razón. Me vendrá bien una salida con mi perra favorita.-digo sonriendo. Me mira y sonríe.
-¡Esa es mi Charlotte!-grita mientras se abalanza a mí. Nos caemos a la cama.
Empezamos a reírnos, cuando mi móvil empieza de nuevo a sonar.
-Un momento.-digo. Nos ponemos bien y cojo mi móvil. Mirando quién es, de nuevo "Desconocido".
Me levanto y salgo de la habitación, encajando la puerta, contesto.
-Sí.-contesto.
-Charlotte. ¿Cómo estás?-dice la misma voz que antes.
-Quién eres y cómo coño sabes mi nombre y mi número.-contesto borde.
-Eh, eh. Tranquilita morena. Por cierto, tienes unas buenas tetas. Y tu amiga, la que está ahora mismo en tu habitación, no veas lo cerdo que me pongo con estas vistas.-dice.
Me quedo callada. Entro corriendo en la habitación y me asomo por la ventana.
-Preciosa, no mires por la ventana, no me vas a ver. Da media vuelta, si quieres que todo salga bien, cielo.-dice amenazante.
Lo hago y Juliet me mira frunciendo el ceño.
-¿Quién es?-Vocaliza. Le hago una seña para que espere y vuelvo a salir de la habitación.
-Mira, seas quién seas, me estás cabreando. Déjame en paz, si no quieres que...
-¿Tu papi me meta en el trullo?-acaba mi frase. Ríe a carcajadas.-No me hagas reír pequeña. Ahora, vuelve a tu habitación, echa a tu querida amiguita de tu casa. Haz lo que te digo, si no quieres que tu novio Brad, la pague por tu culpa.-amenaza con la voz ronca.
Trago saliva.
-Vamos, no me hagas esperar Charlotte, no me gusta esperar.-dice.
-¿Qué te he hecho?-Pregunto con la voz quebrada.
-No, mejor... Que no has hecho. Porque el culpable de todo, es tu puto padre. Ahora, haz lo que te digo y todo irá bien... de momento.-dice.
Entro en el cuarto.
-Juliet, ¿a qué hora voy a tu casa?-Pregunto.
-Pues a las 9:00. Ahora me tengo que ir.-dice, levantándose.-Que no se te olvide.-dice sonriendo. Asiento y la abrazo.-Adiós cerda.-dice.
-Adiós.-digo. Sale de mi habitación y cierro la puerta de mi cuarto.
Me siento en el filo de la cama.
-Ya.-digo.
-Bien.-Noto como sonríe.-No te voy a decir quién soy, porque nadie lo sabe. Y espero que nunca lo sepan. Tan sólo quiero que estés atenta bonita.-dice. Trago saliva.-Tu novio tiene algo que me tendría que pertenecer a mí. Te lo diré más adelante. Ahora tan sólo, quiero que dejes de comunicarte con ese capullo, y que no le digas a nadie lo de estas llamadas, porque, si llegas a contárselo a alguien... Esa persona la pagará muy caro. A ti no te tocaré, quiero ver que sufres, si la cagas claro está.-dice.
-Qué quieres.-digo, yendo al grano.
Ríe.
-Impaciente, como yo. Me gustas.-dice.-Bien, pues... ya que tú eres la hija del poli jefe, ¿qué mejor zafarse un poco de ella? No te muerdas las uñas, no te pongas nerviosa, deja tu pierna quieta y céntrate.-dice.
Con miedo dejo de morderme las uñas y dejo la pierna quieta. Éste tío va muy en serio.
-Esta noche, vas a ir al almacén del viejo Jack que está a las afueras de California. ¿Sabes cuál es?
-Sí.
-Bien, pues vas a ir allí, a las 12 de las noche tienes que estar allí. Sé puntual, no me gusta esperar. Te necesito para un pequeño negocio. Ya te contaré a la noche. Como se te ocurra decir algo de esto a alguien, juro que me cargo a tu hermana, o a tu novio. Que veo que son las personas que más quieres. Sé que a tus padres también, pero papá no está contento con Brad, ¿verdad?-dice divertido.
-Estaré allí.-digo.
Ríe.
-En serio, me encantas. Pero luego me entran ganas de matarte, para ver cómo sufre tu padre. Ese hijo de puta. Bueno, te seguiré mirando hasta la noche. Nos vemos, muñeca.-dice, y luego se corta.
Cuelgo y dejo el móvil a mi lado de la cama. ¿Qué coño quiere ése tío? ¿Por qué yo, en vez de mi hermana? Aunque prefiero que me haya tocado a mí antes que a ella, la verdad.
-Pero Charlotte, me prometiste que ibas a venir.-dice Juliet tras el teléfono.
-No puedo joder, mi padre no me deja salir.-digo frotándome la frente.
Bufa.
-Está bien.-dice, luego cuelga.
Suspiro pesadamente. Está cabreadísima, se le notaba en la voz.
Cuelgo y miro el reloj. Las 11:45. Tengo que salir ya. Mis padres ya no me dejan salir.
Mi móvil empieza a sonar. Lo cojo.
-Charlotte, date prisa, te estoy esperando. Sé que no puedes conducir, te hago un favor.-dice. Cuelga y cuelgo también.
Abro la ventana, y en realidad no está tan alto como parece.
Salgo y me quedo sentada en el filo de la ventana. Veo un coche a pocos metros de mí. Alguien sale del coche, pero lleva una capucha, unas gafas y una gorra. Será él.
Se pone bajo mi ventana y hace una seña para que baje. Extiende sus brazos.
Suspiro fuertemente y sin pensármelo dos veces me dejo caer. Cayendo en sus brazos. Abro los ojos y lo miro. Tiene unos labios carnosos y rosados.
Me deja en el suelo.
-Vamos.-dice. Asiento con miedo y nos acercamos al coche. Él entra en el coche y luego yo.-¿Tus papis no te dejaban salir?-Pregunta arrancando el coche.
-Cállate y hagamos lo que hay que hacer.-digo, cruzándome de brazos. Noto como me mira. Me agarra del mentón y me gira la cabeza con fuerza. Haciendo que lo mire.
Se quita las gafas y me deja ver unos preciosos ojos mieles.
-No vuelvas a hablarme así, si quieres conservar tu preciosa lengua, ¿te queda claro niñata?-dice con la voz ronca.
No le contesto, me suelta el mentón con brutalidad y arranca el coche. Suspiro y miro hacia delante.
Llegamos al almacén del viejo Jack. Mi padre me traía muchas veces aquí, porque él era amigo de Jack.
-No bajes hasta que yo venga a por ti.-dice mirándome. Asiento y sale del coche. Miro por la ventanilla, viendo como ese chico de ojos mieles, saluda a un tío que hay, pero no lo abraza ni nada.
Se quita la capucha y la gorra, dejándome ver un pelo rubio oscuro. Está de perfil, y para qué mentir... es guapísimo. Me pregunto de dónde coño habrá salido. Lo que sí que no entiendo, es qué habrá hecho mi padre, para que ahora quiera pagarla con la hija mayor del oficial.
Y no sé por qué, pero no puedo apartar la mirada de él. Es como si me hubiesen hechizado. Está hablando con ese tío, que no tiene muy buena pinta, aunque el de los ojos mieles tampoco. Él lleva los brazos tatuados, apenas se le ve si es blanco por los brazos. Pero le da un toque sexy.
¿Qué estás diciendo Charlotte? Este tío te está acosando, y te acaba de traer para negociar contigo, gilipollas.
Por una parte quiero largarme de aquí cuánto antes. Pero por otra, quiero quedarme. ¿Por qué? Ni yo lo sé.
_
Y bueno, aquí está el capítulo 2. Espero que os haya gustado más que el primero.
He llegado a los 10 RTs, pero necesito más lectoras para seguir con la novela, sino, paso de seguir escribiendo. Os lo digo en serio :S
Dad RT a ESTO para que os pueda avisar cuando suba el siguiente capítulo.
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Saco mi móvil y lo dejo en la cama. Me dirijo hacia el armario y cojo una camiseta de tirantes junto a unos shorts.
Me cambio y entonces suena el timbre. Bajo corriendo y abro, viendo a Juliet. Mi mejor amiga.
-¡Ahhh!-Gritamos las dos, para luego abrazarnos.
-Te eché de menos.-dice abrazándome.
-Y yo. Y eso que nos vimos ayer en el instituto.-reímos las dos.-Pasa.-digo mientras nos separamos.
Entra y cierro la puerta. Yéndonos a mi cuarto, cierro la puerta detrás de mí.
Nos sentamos en la cama y cojo mi móvil.
-Bueno, que he venido, para decirte que hoy, hay una fiesta en la que tú tienes que venir sí o sí.-dice arqueando las cejas seguidamente. Río leve.
-Juliet, hoy no tengo muchas ganas de salir a ningún sitio.-digo.
-Oh venga, enróllate nena. Antes salíamos todo el día, desde que estás con Brad, no has salido ningún día conmigo. Parece que te olvidaste de mí.-dice, algo seria.
Suspiro.
-Tienes razón. Me vendrá bien una salida con mi perra favorita.-digo sonriendo. Me mira y sonríe.
-¡Esa es mi Charlotte!-grita mientras se abalanza a mí. Nos caemos a la cama.
Empezamos a reírnos, cuando mi móvil empieza de nuevo a sonar.
-Un momento.-digo. Nos ponemos bien y cojo mi móvil. Mirando quién es, de nuevo "Desconocido".
Me levanto y salgo de la habitación, encajando la puerta, contesto.
-Sí.-contesto.
-Charlotte. ¿Cómo estás?-dice la misma voz que antes.
-Quién eres y cómo coño sabes mi nombre y mi número.-contesto borde.
-Eh, eh. Tranquilita morena. Por cierto, tienes unas buenas tetas. Y tu amiga, la que está ahora mismo en tu habitación, no veas lo cerdo que me pongo con estas vistas.-dice.
Me quedo callada. Entro corriendo en la habitación y me asomo por la ventana.
-Preciosa, no mires por la ventana, no me vas a ver. Da media vuelta, si quieres que todo salga bien, cielo.-dice amenazante.
Lo hago y Juliet me mira frunciendo el ceño.
-¿Quién es?-Vocaliza. Le hago una seña para que espere y vuelvo a salir de la habitación.
-Mira, seas quién seas, me estás cabreando. Déjame en paz, si no quieres que...
-¿Tu papi me meta en el trullo?-acaba mi frase. Ríe a carcajadas.-No me hagas reír pequeña. Ahora, vuelve a tu habitación, echa a tu querida amiguita de tu casa. Haz lo que te digo, si no quieres que tu novio Brad, la pague por tu culpa.-amenaza con la voz ronca.
Trago saliva.
-Vamos, no me hagas esperar Charlotte, no me gusta esperar.-dice.
-¿Qué te he hecho?-Pregunto con la voz quebrada.
-No, mejor... Que no has hecho. Porque el culpable de todo, es tu puto padre. Ahora, haz lo que te digo y todo irá bien... de momento.-dice.
Entro en el cuarto.
-Juliet, ¿a qué hora voy a tu casa?-Pregunto.
-Pues a las 9:00. Ahora me tengo que ir.-dice, levantándose.-Que no se te olvide.-dice sonriendo. Asiento y la abrazo.-Adiós cerda.-dice.
-Adiós.-digo. Sale de mi habitación y cierro la puerta de mi cuarto.
Me siento en el filo de la cama.
-Ya.-digo.
-Bien.-Noto como sonríe.-No te voy a decir quién soy, porque nadie lo sabe. Y espero que nunca lo sepan. Tan sólo quiero que estés atenta bonita.-dice. Trago saliva.-Tu novio tiene algo que me tendría que pertenecer a mí. Te lo diré más adelante. Ahora tan sólo, quiero que dejes de comunicarte con ese capullo, y que no le digas a nadie lo de estas llamadas, porque, si llegas a contárselo a alguien... Esa persona la pagará muy caro. A ti no te tocaré, quiero ver que sufres, si la cagas claro está.-dice.
-Qué quieres.-digo, yendo al grano.
Ríe.
-Impaciente, como yo. Me gustas.-dice.-Bien, pues... ya que tú eres la hija del poli jefe, ¿qué mejor zafarse un poco de ella? No te muerdas las uñas, no te pongas nerviosa, deja tu pierna quieta y céntrate.-dice.
Con miedo dejo de morderme las uñas y dejo la pierna quieta. Éste tío va muy en serio.
-Esta noche, vas a ir al almacén del viejo Jack que está a las afueras de California. ¿Sabes cuál es?
-Sí.
-Bien, pues vas a ir allí, a las 12 de las noche tienes que estar allí. Sé puntual, no me gusta esperar. Te necesito para un pequeño negocio. Ya te contaré a la noche. Como se te ocurra decir algo de esto a alguien, juro que me cargo a tu hermana, o a tu novio. Que veo que son las personas que más quieres. Sé que a tus padres también, pero papá no está contento con Brad, ¿verdad?-dice divertido.
-Estaré allí.-digo.
Ríe.
-En serio, me encantas. Pero luego me entran ganas de matarte, para ver cómo sufre tu padre. Ese hijo de puta. Bueno, te seguiré mirando hasta la noche. Nos vemos, muñeca.-dice, y luego se corta.
Cuelgo y dejo el móvil a mi lado de la cama. ¿Qué coño quiere ése tío? ¿Por qué yo, en vez de mi hermana? Aunque prefiero que me haya tocado a mí antes que a ella, la verdad.
-Pero Charlotte, me prometiste que ibas a venir.-dice Juliet tras el teléfono.
-No puedo joder, mi padre no me deja salir.-digo frotándome la frente.
Bufa.
-Está bien.-dice, luego cuelga.
Suspiro pesadamente. Está cabreadísima, se le notaba en la voz.
Cuelgo y miro el reloj. Las 11:45. Tengo que salir ya. Mis padres ya no me dejan salir.
Mi móvil empieza a sonar. Lo cojo.
-Charlotte, date prisa, te estoy esperando. Sé que no puedes conducir, te hago un favor.-dice. Cuelga y cuelgo también.
Abro la ventana, y en realidad no está tan alto como parece.
Salgo y me quedo sentada en el filo de la ventana. Veo un coche a pocos metros de mí. Alguien sale del coche, pero lleva una capucha, unas gafas y una gorra. Será él.
Se pone bajo mi ventana y hace una seña para que baje. Extiende sus brazos.
Suspiro fuertemente y sin pensármelo dos veces me dejo caer. Cayendo en sus brazos. Abro los ojos y lo miro. Tiene unos labios carnosos y rosados.
Me deja en el suelo.
-Vamos.-dice. Asiento con miedo y nos acercamos al coche. Él entra en el coche y luego yo.-¿Tus papis no te dejaban salir?-Pregunta arrancando el coche.
-Cállate y hagamos lo que hay que hacer.-digo, cruzándome de brazos. Noto como me mira. Me agarra del mentón y me gira la cabeza con fuerza. Haciendo que lo mire.
Se quita las gafas y me deja ver unos preciosos ojos mieles.
-No vuelvas a hablarme así, si quieres conservar tu preciosa lengua, ¿te queda claro niñata?-dice con la voz ronca.
No le contesto, me suelta el mentón con brutalidad y arranca el coche. Suspiro y miro hacia delante.
Llegamos al almacén del viejo Jack. Mi padre me traía muchas veces aquí, porque él era amigo de Jack.
-No bajes hasta que yo venga a por ti.-dice mirándome. Asiento y sale del coche. Miro por la ventanilla, viendo como ese chico de ojos mieles, saluda a un tío que hay, pero no lo abraza ni nada.
Se quita la capucha y la gorra, dejándome ver un pelo rubio oscuro. Está de perfil, y para qué mentir... es guapísimo. Me pregunto de dónde coño habrá salido. Lo que sí que no entiendo, es qué habrá hecho mi padre, para que ahora quiera pagarla con la hija mayor del oficial.
Y no sé por qué, pero no puedo apartar la mirada de él. Es como si me hubiesen hechizado. Está hablando con ese tío, que no tiene muy buena pinta, aunque el de los ojos mieles tampoco. Él lleva los brazos tatuados, apenas se le ve si es blanco por los brazos. Pero le da un toque sexy.
¿Qué estás diciendo Charlotte? Este tío te está acosando, y te acaba de traer para negociar contigo, gilipollas.
Por una parte quiero largarme de aquí cuánto antes. Pero por otra, quiero quedarme. ¿Por qué? Ni yo lo sé.
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Y bueno, aquí está el capítulo 2. Espero que os haya gustado más que el primero.
He llegado a los 10 RTs, pero necesito más lectoras para seguir con la novela, sino, paso de seguir escribiendo. Os lo digo en serio :S
Dad RT a ESTO para que os pueda avisar cuando suba el siguiente capítulo.
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Chapter l - Killer
Llegamos a mi casa. Me giro, mirando a Brad.
-Gracias por acompañarme cariño.-digo, agarrándolo de las mejillas y aplastando sus labios con los míos. Nos separamos.-Te quiero.
-No más que yo a ti.-dice, haciéndome cosquillas por la cintura. Río leve y lo abrazo.-¿Te recojo mañana?-Pregunta abrazándome aún.
Nos separamos y asiento.
-Adiós, peque. -dice, dándome un último beso y yéndose. Sonrío y entro en casa. Notando como el clima cambia, fuera que hace un frío tremendo, dentro que hace un calorcito agradable.
Voy al salón, viendo a mis padres sentados en el sofá, abrazados. Y a mi hermana, tumbada en el sofá de al lado.
-Hola.-digo entrando.
-Hola cielo, ¿te acompañó Brad?-dice mi madre. Asiento y quito las piernas de mi hermana del sofá, sentándome.
-¡Oye!-se queja Erika. La miro y niego con la cabeza.
-El sofá, es para sentarse, egoísta.-digo.
Erika es 2 años menor que yo. Yo tengo 17 y ella 15, aún así es un descontrol total.
Bufa y se sienta bien, con su móvil en la mano.
-Por cierto, mañana Brad me va a recoger para dar una vuelta o algo, ¿vale?-pido permiso a mis padres.
-Claro que pued...
-No.-interrumpe mi padre a mi madre.
-Jake, no empieces.-le regaña mi madre.
-Haber, yo a ese Brad no lo conozco muy bien, ¿y si tan sólo te está utilizando? No quiero que quedes tanto con él.-dice mi padre.
-Papá... él es un buen chico. Sé que tan sólo llevamos 5 meses, pero... me ha demostrado lo buena persona que es.-lo defiendo.
Mi padre suspira y se levanta, cogiendo su chaqueta.
-Me voy a comisaría, hoy me toca turno de noche.-dice, cogiendo las llaves del coche y yendo a la puerta.-Por cierto Charlotte.-dice mirándome.-Mañana te dejo prohibido ir con Brad, quiero hablar con él antes de que lo sigas viendo.-dice, saliendo por la puerta.
Suspiro pesadamente y me levanto.
-Buenas noches.-digo.
-¿No cenas cariño?-Pregunta mi madre.
Niego con la cabeza y subo las escaleras lentamente.
Mi padre no se dio cuenta, de cuándo perdió a su pequeña niña. La perdió haces 4 años, y ya no va a volver. Su pequeña se hace mayor, y ahora no puede dar marcha atrás, no.
Entro en mi cuarto y cierro la puerta detrás de mí. Voy hacia la ventana abierta, y la cierro.
Cojo el pijama que está bajo mi almohada, y me empiezo a desvestir.
Yo sé que es difícil para mi padre que yo ya tenga 17 años y un novio, pero tiene que comprenderme. Él también ha sido adolescente, él también ha vivido amores, él también ha tenido que presentarles a sus padres sus novias... Ahora le toca a él ser el maduro de la situación.
Termino de ponerme el pijama y doblo la ropa bien.
Estoy demasiado cansada como para ponerme a pensar en todo lo que ha pasado este viernes, mañana sábado será otro día, y espero que sea mejor que hoy...
Despertándome, abro los ojos y veo que la ventana está abierta, y entra un frío que pela.
Corriendo me levanto y cierro la ventana de un golpe. Seguro que ha sido la zorra de mi hermana.
Aún es de noche, corriendo vuelvo a la cama y me meto entre las sábanas. Haciendo que entre en calor al instante.
Cayendo completamente dormida de nuevo.
-Entonces, ¿no voy a recogerte?-Pregunta Brad tras el teléfono. Me siento en el filo de mi cama.
-No. Mi padre quiere hablar contigo.-digo, acompañado de un suspiro.
-Tranquila mi amor.-Noto su sonrisa cuando habla.-Hablaré con él cuándo él quiera, tan sólo por verte, daría todo mi amor.-dice.
Sonrío de oreja a oreja.
-¿En serio?-Pregunto, mientras mi pecho se contrae. Lo que siento por él, es tan intenso.
Ríe leve.
-Pues claro que sí mi vida. No te preocupes. Tengo que dejarte, te quiero peque.-dice con una tierna voz.
-Está bien. Te amo.-digo.
-Adiós.-dice, para luego colgar. Cuelgo y guardo mi móvil en el bolsillo delantero de mis jeans.
Salgo de mi habitación, yendo al piso de abajo.
Viendo en el salón a Erika con su amiga, Shaina.
-Hola Shaina.-digo, acercándome a ellas. Me mira y sonríe.
-Hola Charlie.-dice, levantándose y dándome un abrazo.
Me llevo bien con ella, y ella me dice siempre Charlie, dice que es más corto.
-Bueno, nos tenemos que ir.-dice Erika agarrando a Shaina del brazo.
-Oye Erika.-digo. Me mira.-¿Fuiste tú la que abrió mi ventana del cuarto a media noche?
Frunce el ceño.
-¿En serio Charlotte? ¿Desde cuándo yo me levanto a media noche para joderte?-dice. Y tiene razón, es una floja pendona.
-Tienes razón.-digo.
-Bueno, adiós.-dice, yéndose las dos por la puerta.
Entonces... si no fue Erika... ¿Quién coño abrió la ventana? Me entra un pequeño escalofrío.
Mi móvil empieza a sonar, lo saco del bolsillo y miro quién es.
"Desconocido"
Frunzo el ceño y decido contestar.
-¿Sí?-Contesto.
Y no oigo más que un suspiro.
-¿Quién es?-Pregunto.
Se oye un susurro, pero no logro saber qué dice.
-Mira, seas quién seas, di algo o cuelgo, cojones.-empiezo a cabrearme.
-Charlotte.-dice una voz masculina. Una voz grabe y algo seductora.
-¿Quién habla?-vuelvo a preguntar.
-Oh Charlotte. Pequeña y dulce Charlotte.-dice, algo divertido. Luego cuelga. Suspiro pesadamente y cuelgo, guardando el móvil de nuevo en el bolsillo.
Fuese quién fuese, que se vaya al infierno.
_
Bueno, sé que es muy cortito el cap. Pero necesito más lectoras para hacerlos más largos.
El capítulo 2, será mejor que este, de verdad.
RT a ESTO para que os pueda avisar para el capítulo 2.
-
-Gracias por acompañarme cariño.-digo, agarrándolo de las mejillas y aplastando sus labios con los míos. Nos separamos.-Te quiero.
-No más que yo a ti.-dice, haciéndome cosquillas por la cintura. Río leve y lo abrazo.-¿Te recojo mañana?-Pregunta abrazándome aún.
Nos separamos y asiento.
-Adiós, peque. -dice, dándome un último beso y yéndose. Sonrío y entro en casa. Notando como el clima cambia, fuera que hace un frío tremendo, dentro que hace un calorcito agradable.
Voy al salón, viendo a mis padres sentados en el sofá, abrazados. Y a mi hermana, tumbada en el sofá de al lado.
-Hola.-digo entrando.
-Hola cielo, ¿te acompañó Brad?-dice mi madre. Asiento y quito las piernas de mi hermana del sofá, sentándome.
-¡Oye!-se queja Erika. La miro y niego con la cabeza.
-El sofá, es para sentarse, egoísta.-digo.
Erika es 2 años menor que yo. Yo tengo 17 y ella 15, aún así es un descontrol total.
Bufa y se sienta bien, con su móvil en la mano.
-Por cierto, mañana Brad me va a recoger para dar una vuelta o algo, ¿vale?-pido permiso a mis padres.
-Claro que pued...
-No.-interrumpe mi padre a mi madre.
-Jake, no empieces.-le regaña mi madre.
-Haber, yo a ese Brad no lo conozco muy bien, ¿y si tan sólo te está utilizando? No quiero que quedes tanto con él.-dice mi padre.
-Papá... él es un buen chico. Sé que tan sólo llevamos 5 meses, pero... me ha demostrado lo buena persona que es.-lo defiendo.
Mi padre suspira y se levanta, cogiendo su chaqueta.
-Me voy a comisaría, hoy me toca turno de noche.-dice, cogiendo las llaves del coche y yendo a la puerta.-Por cierto Charlotte.-dice mirándome.-Mañana te dejo prohibido ir con Brad, quiero hablar con él antes de que lo sigas viendo.-dice, saliendo por la puerta.
Suspiro pesadamente y me levanto.
-Buenas noches.-digo.
-¿No cenas cariño?-Pregunta mi madre.
Niego con la cabeza y subo las escaleras lentamente.
Mi padre no se dio cuenta, de cuándo perdió a su pequeña niña. La perdió haces 4 años, y ya no va a volver. Su pequeña se hace mayor, y ahora no puede dar marcha atrás, no.
Entro en mi cuarto y cierro la puerta detrás de mí. Voy hacia la ventana abierta, y la cierro.
Cojo el pijama que está bajo mi almohada, y me empiezo a desvestir.
Yo sé que es difícil para mi padre que yo ya tenga 17 años y un novio, pero tiene que comprenderme. Él también ha sido adolescente, él también ha vivido amores, él también ha tenido que presentarles a sus padres sus novias... Ahora le toca a él ser el maduro de la situación.
Termino de ponerme el pijama y doblo la ropa bien.
Estoy demasiado cansada como para ponerme a pensar en todo lo que ha pasado este viernes, mañana sábado será otro día, y espero que sea mejor que hoy...
Despertándome, abro los ojos y veo que la ventana está abierta, y entra un frío que pela.
Corriendo me levanto y cierro la ventana de un golpe. Seguro que ha sido la zorra de mi hermana.
Aún es de noche, corriendo vuelvo a la cama y me meto entre las sábanas. Haciendo que entre en calor al instante.
Cayendo completamente dormida de nuevo.
-Entonces, ¿no voy a recogerte?-Pregunta Brad tras el teléfono. Me siento en el filo de mi cama.
-No. Mi padre quiere hablar contigo.-digo, acompañado de un suspiro.
-Tranquila mi amor.-Noto su sonrisa cuando habla.-Hablaré con él cuándo él quiera, tan sólo por verte, daría todo mi amor.-dice.
Sonrío de oreja a oreja.
-¿En serio?-Pregunto, mientras mi pecho se contrae. Lo que siento por él, es tan intenso.
Ríe leve.
-Pues claro que sí mi vida. No te preocupes. Tengo que dejarte, te quiero peque.-dice con una tierna voz.
-Está bien. Te amo.-digo.
-Adiós.-dice, para luego colgar. Cuelgo y guardo mi móvil en el bolsillo delantero de mis jeans.
Salgo de mi habitación, yendo al piso de abajo.
Viendo en el salón a Erika con su amiga, Shaina.
-Hola Shaina.-digo, acercándome a ellas. Me mira y sonríe.
-Hola Charlie.-dice, levantándose y dándome un abrazo.
Me llevo bien con ella, y ella me dice siempre Charlie, dice que es más corto.
-Bueno, nos tenemos que ir.-dice Erika agarrando a Shaina del brazo.
-Oye Erika.-digo. Me mira.-¿Fuiste tú la que abrió mi ventana del cuarto a media noche?
Frunce el ceño.
-¿En serio Charlotte? ¿Desde cuándo yo me levanto a media noche para joderte?-dice. Y tiene razón, es una floja pendona.
-Tienes razón.-digo.
-Bueno, adiós.-dice, yéndose las dos por la puerta.
Entonces... si no fue Erika... ¿Quién coño abrió la ventana? Me entra un pequeño escalofrío.
Mi móvil empieza a sonar, lo saco del bolsillo y miro quién es.
"Desconocido"
Frunzo el ceño y decido contestar.
-¿Sí?-Contesto.
Y no oigo más que un suspiro.
-¿Quién es?-Pregunto.
Se oye un susurro, pero no logro saber qué dice.
-Mira, seas quién seas, di algo o cuelgo, cojones.-empiezo a cabrearme.
-Charlotte.-dice una voz masculina. Una voz grabe y algo seductora.
-¿Quién habla?-vuelvo a preguntar.
-Oh Charlotte. Pequeña y dulce Charlotte.-dice, algo divertido. Luego cuelga. Suspiro pesadamente y cuelgo, guardando el móvil de nuevo en el bolsillo.
Fuese quién fuese, que se vaya al infierno.
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Bueno, sé que es muy cortito el cap. Pero necesito más lectoras para hacerlos más largos.
El capítulo 2, será mejor que este, de verdad.
RT a ESTO para que os pueda avisar para el capítulo 2.
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martes, 26 de marzo de 2013
Synopsis - Killer
Todo pasó tan rápido. Él apareció de la nada, yo no tenía ni idea de quién era...
Él vino a por mí por tan sólo una razón, matarme. Pero todo cambió.
Nadie nunca hablaba de él. Nunca oí hablar de él, para qué coño mentir. Y parece ser, que mi padre y él, se conocían bastante bien.
¿Cómo pudimos acabar así? Yo, una chica tranquila, miedosa... Él, un puto pasota, un asesino.
Todo el mundo le temía, nadie tenía dos pares de cojones para enfrentarse cara a cara con él. Pero nadie lo conocía realmente como yo. Aparenta a todo lo que no es, aparenta a un chico paciente, con buen humor. Y no tiene paciencia alguna, además de ser un puto bipolar. Y es sobre protector con sus seres queridos. Aunque se pase con la protección.
Pero de algo sí puedo estar segura... A Killer no se le escapa, ni el mismo dios.
_
Espero que os vayáis haciendo una idea de cómo
transcurrirá el resto de la historia.
Si lo terminaste de leer RT a |ESTO | Y te avisaré para el primer capítulo.
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Él vino a por mí por tan sólo una razón, matarme. Pero todo cambió.
Nadie nunca hablaba de él. Nunca oí hablar de él, para qué coño mentir. Y parece ser, que mi padre y él, se conocían bastante bien.
¿Cómo pudimos acabar así? Yo, una chica tranquila, miedosa... Él, un puto pasota, un asesino.
Todo el mundo le temía, nadie tenía dos pares de cojones para enfrentarse cara a cara con él. Pero nadie lo conocía realmente como yo. Aparenta a todo lo que no es, aparenta a un chico paciente, con buen humor. Y no tiene paciencia alguna, además de ser un puto bipolar. Y es sobre protector con sus seres queridos. Aunque se pase con la protección.
Pero de algo sí puedo estar segura... A Killer no se le escapa, ni el mismo dios.
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Espero que os vayáis haciendo una idea de cómo
transcurrirá el resto de la historia.
Si lo terminaste de leer RT a |ESTO | Y te avisaré para el primer capítulo.
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