miércoles, 27 de marzo de 2013

Chapter 2 - Killer

Empiezo a subir las escaleras, hasta llegar al piso de arriba. Voy a mi cuarto y entro, cerrando la puerta detrás de mí.
Saco mi móvil y lo dejo en la cama. Me dirijo hacia el armario y cojo una camiseta de tirantes junto a unos shorts.
Me cambio y entonces suena el timbre. Bajo corriendo y abro, viendo a Juliet. Mi mejor amiga.
-¡Ahhh!-Gritamos las dos, para luego abrazarnos.
-Te eché de menos.-dice abrazándome. 
-Y yo. Y eso que nos vimos ayer en el instituto.-reímos las dos.-Pasa.-digo mientras nos separamos.
Entra y cierro la puerta. Yéndonos a mi cuarto, cierro la puerta detrás de mí.
Nos sentamos en la cama y cojo mi móvil.
-Bueno, que he venido, para decirte que hoy, hay una fiesta en la que tú tienes que venir sí o sí.-dice arqueando las cejas seguidamente. Río leve.
-Juliet, hoy no tengo muchas ganas de salir a ningún sitio.-digo.
-Oh venga, enróllate nena. Antes salíamos todo el día, desde que estás con Brad, no has salido ningún día conmigo. Parece que te olvidaste de mí.-dice, algo seria. 
Suspiro.
-Tienes razón. Me vendrá bien una salida con mi perra favorita.-digo sonriendo. Me mira y sonríe.
-¡Esa es mi Charlotte!-grita mientras se abalanza a mí. Nos caemos a la cama.
Empezamos a reírnos, cuando mi móvil empieza de nuevo a sonar. 
-Un momento.-digo. Nos ponemos bien y cojo mi móvil. Mirando quién es, de nuevo "Desconocido".

Me levanto y salgo de la habitación, encajando la puerta, contesto.

-Sí.-contesto.
-Charlotte. ¿Cómo estás?-dice la misma voz que antes.
-Quién eres y cómo coño sabes mi nombre y mi número.-contesto borde.
-Eh, eh. Tranquilita morena. Por cierto, tienes unas buenas tetas. Y tu amiga, la que está ahora mismo en tu habitación, no veas lo cerdo que me pongo con estas vistas.-dice.
Me quedo callada. Entro corriendo en la habitación y me asomo por la ventana.
-Preciosa, no mires por la ventana, no me vas a ver. Da media vuelta, si quieres que todo salga bien, cielo.-dice amenazante. 
Lo hago y Juliet me mira frunciendo el ceño.
-¿Quién es?-Vocaliza. Le hago una seña para que espere y vuelvo a salir de la habitación.
-Mira, seas quién seas, me estás cabreando. Déjame en paz, si no quieres que...
-¿Tu papi me meta en el trullo?-acaba mi frase. Ríe a carcajadas.-No me hagas reír pequeña. Ahora, vuelve a tu habitación, echa a tu querida amiguita de tu casa. Haz lo que te digo, si no quieres que tu novio Brad, la pague por tu culpa.-amenaza con la voz ronca.
Trago saliva.
-Vamos, no me hagas esperar Charlotte, no me gusta esperar.-dice.
-¿Qué te he hecho?-Pregunto con la voz quebrada.
-No, mejor... Que no has hecho. Porque el culpable de todo, es tu puto padre. Ahora, haz lo que te digo y todo irá bien... de momento.-dice.
Entro en el cuarto.
-Juliet, ¿a qué hora voy a tu casa?-Pregunto.
-Pues a las 9:00. Ahora me tengo que ir.-dice, levantándose.-Que no se te olvide.-dice sonriendo. Asiento y la abrazo.-Adiós cerda.-dice. 
-Adiós.-digo. Sale de mi habitación y cierro la puerta de mi cuarto.
Me siento en el filo de la cama.
-Ya.-digo.
-Bien.-Noto como sonríe.-No te voy a decir quién soy, porque nadie lo sabe. Y espero que nunca lo sepan. Tan sólo quiero que estés atenta bonita.-dice. Trago saliva.-Tu novio tiene algo que me tendría que pertenecer a mí. Te lo diré más adelante. Ahora tan sólo, quiero que dejes de comunicarte con ese capullo, y que no le digas a nadie lo de estas llamadas, porque, si llegas a contárselo a alguien... Esa persona la pagará muy caro. A ti no te tocaré, quiero ver que sufres, si la cagas claro está.-dice.
-Qué quieres.-digo, yendo al grano.
Ríe.
-Impaciente, como yo. Me gustas.-dice.-Bien, pues... ya que tú eres la hija del poli jefe, ¿qué mejor zafarse un poco de ella? No te muerdas las uñas, no te pongas nerviosa, deja tu pierna quieta y céntrate.-dice. 
Con miedo dejo de morderme las uñas y dejo la pierna quieta. Éste tío va muy en serio.
-Esta noche, vas a ir al almacén del viejo Jack que está a las afueras de California. ¿Sabes cuál es?
-Sí.
-Bien, pues vas a ir allí, a las 12 de las noche tienes que estar allí. Sé puntual, no me gusta esperar. Te necesito para un pequeño negocio. Ya te contaré a la noche. Como se te ocurra decir algo de esto a alguien, juro que me cargo a tu hermana, o a tu novio. Que veo que son las personas que más quieres. Sé que a tus padres también, pero papá no está contento con Brad, ¿verdad?-dice divertido.
-Estaré allí.-digo.
Ríe.
-En serio, me encantas. Pero luego me entran ganas de matarte, para ver cómo sufre tu padre. Ese hijo de puta. Bueno, te seguiré mirando hasta la noche. Nos vemos, muñeca.-dice, y luego se corta.
Cuelgo y dejo el móvil a mi lado de la cama. ¿Qué coño quiere ése tío? ¿Por qué yo, en vez de mi hermana? Aunque prefiero que me haya tocado a mí antes que a ella, la verdad.

-Pero Charlotte, me prometiste que ibas a venir.-dice Juliet tras el teléfono.

-No puedo joder, mi padre no me deja salir.-digo frotándome la frente.
Bufa.
-Está bien.-dice, luego cuelga. 
Suspiro pesadamente. Está cabreadísima, se le notaba en la voz.
Cuelgo y miro el reloj. Las 11:45. Tengo que salir ya. Mis padres ya no me dejan salir.
Mi móvil empieza a sonar. Lo cojo.
-Charlotte, date prisa, te estoy esperando. Sé que no puedes conducir, te hago un favor.-dice. Cuelga y cuelgo también.
Abro la ventana, y en realidad no está tan alto como parece.
Salgo y me quedo sentada en el filo de la ventana. Veo un coche a pocos metros de mí. Alguien sale del coche, pero lleva una capucha, unas gafas y una gorra. Será él.
Se pone bajo mi ventana y hace una seña para que baje. Extiende sus brazos.
Suspiro fuertemente y sin pensármelo dos veces me dejo caer. Cayendo en sus brazos. Abro los ojos y lo miro. Tiene unos labios carnosos y rosados.
Me deja en el suelo.
-Vamos.-dice. Asiento con miedo y nos acercamos al coche. Él entra en el coche y luego yo.-¿Tus papis no te dejaban salir?-Pregunta arrancando el coche.
-Cállate y hagamos lo que hay que hacer.-digo, cruzándome de brazos. Noto como me mira. Me agarra del mentón y me gira la cabeza con fuerza. Haciendo que lo mire.
Se quita las gafas y me deja ver unos preciosos ojos mieles.
-No vuelvas a hablarme así, si quieres conservar tu preciosa lengua, ¿te queda claro niñata?-dice con la voz ronca.
No le contesto, me suelta el mentón con brutalidad y arranca el coche. Suspiro y miro hacia delante.

Llegamos al almacén del viejo Jack. Mi padre me traía muchas veces aquí, porque él era amigo de Jack.

-No bajes hasta que yo venga a por ti.-dice mirándome. Asiento y sale del coche. Miro por la ventanilla, viendo como ese chico de ojos mieles, saluda a un tío que hay, pero no lo abraza ni nada. 
Se quita la capucha y la gorra, dejándome ver un pelo rubio oscuro. Está de perfil, y para qué mentir... es guapísimo. Me pregunto de dónde coño habrá salido. Lo que sí que no entiendo, es qué habrá hecho mi padre, para que ahora quiera pagarla con la hija mayor del oficial.
Y no sé por qué, pero no puedo apartar la mirada de él. Es como si me hubiesen hechizado. Está hablando con ese tío, que no tiene muy buena pinta, aunque el de los ojos mieles tampoco. Él lleva los brazos tatuados, apenas se le ve si es blanco por los brazos. Pero le da un toque sexy.
¿Qué estás diciendo Charlotte? Este tío te está acosando, y te acaba de traer para negociar contigo, gilipollas.
Por una parte quiero largarme de aquí cuánto antes. Pero por otra, quiero quedarme. ¿Por qué? Ni yo lo sé.
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Y bueno, aquí está el capítulo 2. Espero que os haya gustado más que el primero. 
He llegado a los 10 RTs, pero necesito más lectoras para seguir con la novela, sino, paso de seguir escribiendo. Os lo digo en serio :S
Dad RT a  para que os pueda avisar cuando suba el siguiente capítulo.
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