| Erika |
El teléfono empieza a sonar, y no hay nadie en casa, tan sólo yo. Me levanto a rastras del sofá y cojo el teléfono, descolgándolo.
-¿Sí?-respondo.
-Hola Erika. ¿Cómo estás?
-¡Justin! Menos mal que no están mis padres en casa, que sino...-sonrío.-¿Y Charlie? ¿Está contigo?-pregunto.
-Claro que sí. Está aquí conmigo. Es que llamaba para ver si tenía suerte y lo cogías tú, y mira tú por donde, la tuve.-dice.
Río leve.
-¿Para qué querías que lo cogiese yo?-pregunto.
-Verás, es que esto tu hermana no lo sabe, pero hoy decidí, que ya es hora de que ella llegue a casa. ¿No?-dice.
-¿Va a volver?-pregunto, entusiasmada.
-Claro.
-¡Qué dices Justin!-se oye a mi hermana tras el teléfono.
-Charlie, cállate, estoy hablando con mi cuñadita, coño.-dice alejándose del teléfono.
Abro la boca, sorprendida. ¿Cuñadita?
-¡Dios mío! ¡Sois novios! ¡Lo sabía!-grito.
Se oyen las risas de los dos, y río con ellos.
-Verás Erika, pues quería que vinieses hacia acá. Para llevarte a tu hermana.-continúa.
-No Justin, no puedo irme. No puedo dejarte solo.-se oye a mi hermana de nuevo.
-Erika, te doy la dirección y vienes ya. Aprovechando que tus padres no están, ¿bien?-dice, pasando de mi hermana.
-Bien, un segundo que cojo papel y lápiz.-digo.
| Charlotte |
Justin le da la dirección y se despide de ella, colgando el teléfono. Me recuesto en el respaldo de la cama, cruzándome de brazos. Y miro al frente, sí, estoy enfadada.
-Nena, no te enfades.-dice Justin, empezando a acariciar mi brazo. El cual aparto de su alcance.-Va Charlie, es lo mejor para ti. No puedo alejarte de tu familia, no ahora que me di cuenta de que intento separarte de tu familia, como hicieron conmigo.-dice, besando mi brazo al que antes acariciaba.
-¿A qué hora has quedado con Erika?-pregunto sin mirarlo. Suspira.
-En media hora.
-Bien.-contesto, levantándome de la cama y yendo al baño que hay en la habitación.
Me siento el tapa del váter, a punto de derramar lágrimas. Escucho unos pasos, y veo a Justin en la puerta.
-Charlie...-empieza diciendo.
-¡No me quiero ir, sabes! ¡Quiero quedarme contigo! ¿No entiendes que tú no estás bien, para que yo ahora me vaya? Vale, está Jazz, pero ella es una niña pequeña, y cuando necesites hablar, no podrá ser con ella. ¡Tendría que ser conmigo!-grito, mientras las lágrimas caen sin perjuicio.
Se acerca a mí, agarrándome por las muñecas.
-Nena, ¿tú me ves cara de que quiero que te vayas? ¡Por supuesto que quiero que te quedes! Sí, vale. Te necesito, pero no puedo ser un puto egoísta y separarte de tu familia. Joder.-dice, tensando la mandíbula.
-Pues entonces, suéltame.-digo.
-Charlotte, por dios.-se queja.
-Suéltame, ¿quieres?
Suspira y lo hace, saliendo del baño. Estoy demasiado enfadada, como para que me venga con esas...
| Justin |
Salgo de la habitación, realmente es un dolor de muelas, tío.
Bajo las escaleras corriendo, al oír que tocan en la puerta. Abro y veo que es Erika. Mirando a todos lados.
Me mira y sonríe.
-Ven pasa.-digo, tendiendo mi mano. Ella la coge y entra conmigo. Cierro la puerta.-Tu hermana está enfadada conmigo, y no quiere salir del baño. ¿Esperas aquí?-digo mirándola.
-Claro, si hace falta, das un silbido y voy corriendo, sé sus debilidades.-dice, sonriendo cínica.
Río leve y suelto su mano, corriendo voy hacia arriba.
| Erika |
La casa no está nada mal, para que éste sea un "secuestrador" o lo que quiera que sea.
Oigo un silbido, pero no es de Justin. Giro la cabeza, y veo a un moreno mirándome de arriba abajo.
-Madre mía, ¿eres amiga de Justin?-dice.
-Podría decirse, ¿y tú? ¿Quién eres?-pregunto, es guapo.
-Un amigo de Justin.-dice, arrecostándose en el marco de la puerta de algún sitio. ¿Salón? ¿Cocina? Lo que sea...
-¡Justin! ¡Suéltame! ¡No puedes hacer esto, joder!-grita mi hermana la histérica. Mientras Justin baja con ella en uno de sus hombros, como un saco de patatas.
Sonrío.
-Nena, hazme el favor de no moverte, me vas a destrozar la puta clavícula, coño.-dice Justin llegando a nosotros.
Mira al chico y le hace alguna seña, el otro tan sólo hace un saludo con él, y se va.
-Charlie, si me prometes que no me vas a pegar, te dejo en el suelo.-dice Justin.-¿Cómo lo ves?
-¡Pues lo veo al revés! ¡Suéltame!
-Prométemelo antes.
-¡Yo no te prometo nada, suéltame ya!-grita de nuevo Charlie.
-Bueno, pues Erika, tendrás que esperar, hasta que me prometa tu hermana que no me pegará.-dice mirándome.
Asiento.
-¡Joder! Vale, te lo prometo, ahora, ¡suéltame!-dice Charlie. Me aguanto la risa, mordiendo mi labio. Justin sonríe.
-¿De verdad?
-Que sí.-alarga el "sí".
Justin la agarra por las piernas y la pone en el suelo. Pero Charlie no cumple, y le empieza a pegar puñetazos en el torso. Justin la agarra de las muñecas.
-¿Y la promesa?
-¡Me la paso por el...
-Shh, no se dicen palabrotas.-dice Justin, mientras tiene su dedo índice en los labios de mi hermana.
Ella aparta la mano de Justin de sus labios.
-Charlie...-la "regaño". Me mira y suspira.
-Bah, déjala. Desde que terminé de hablar contigo, me ha tratado así.-dice Justin, encogiéndose de hombros.
-Tan sólo está enfadada, y lo sabes.-digo, suspirando.
-Habláis como si yo no estuviese aquí, esto es al colmo.-ríe irónica mi hermana.
-Será mejor que nos vayamos, mis padres no tardarán en llegar a casa.-digo.
Justin asiente. Miro a Charlie, la cual está cruzada de brazos.
-Es que, ni un mísero abrazo a su hermana pequeña. Ésto es lo que me faltaba por ver, señorita.-digo, remedando a mi madre.
Charlie me mira y empieza a reír, se acerca a mí y me abraza fuerte.
-Te eché de menos.-digo, abrazándola.
-Y yo enana.-dice.
Nos separamos, y Charlie mira a Justin.
| Justin |
La miro, está realmente enfadada, y sé que ni me dará un abrazo al irse, lo estoy viendo venir...
Erika se acerca a mí y nos abrazamos.
-Nos vemos.-dice, sonriendo.
-Pues claro que sí.-le guiño un ojo. Me guiña ella el ojo, acompañado de una mueca, río leve.-¿No me vas a dar ni un sólo abrazo, beso, morreo u otras condiciones?-le pongo a Charlie morritos.
Me mira y niega con la cabeza.
-Bueno, pues hasta algún día.-digo, encogiéndome de hombros.
Y dicho esto, Charlie se gira y abre la puerta, para salir ella primero. Erika mira hacia la puerta y luego corriendo se acerca a mí. Agarrándome de la nuca me acerca más a ella.
-Ven esta noche a mi casa. A las 3:45, ya que mi madre estará dormida y mi padre de guardia en comisaría. Te abriré la puerta, pero sé puntual. Porque sino, a la mierda todo.-dice en mi oído todo rápido. Se separa corriendo y va a hacia la puerta, pero antes me mira.-Puntual.-susurra y luego se va, cerrando la puerta.
Río, ésta chica a veces me asusta, en serio.
| Charlotte |
Llegamos a mi casa, y antes de entrar, una voz nos detiene a mí y a mi hermana.
-¿Charotte?-una voz masculina, que la reconozco bien. Me giro y me quedo mirándolo, perpleja.-¡Oh dios mío! ¡Cariño por fin apareciste!-dice, abrazándome con fuerza.
Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda. MIERDA.
Me olvidé de Brad, mi novio.
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